| Dice
el refranero que hasta el cuarenta de mayo no te quites
el sayo, y este año parece que le vamos a tener
que dar la razón, porque por más que
queremos que empiece el solecito para disfrutar de
nuestras motos no hay manera.
Nuestro
incombustible Pocero nos había organizado un
motoalmuerzo en el jardín de su casa en Alloz
y no podiamos permitir que el tiempo nos aguara la
fiesta, así que por enésima vez en lo
que va de año, un poco más temprano
que de costumbre y chubasquero en ristre, hemos salido
desafiando a una meteorología cada vez más
cansina.
El
grupo se dividía en dos nada más salir,
en primer lugar los que iban directos para hacer las
brasas y detrás los que iban a pasar |