los
primeros de la Concentración, el pueblo está
en silencio absoluto, allí nos reciben Angel
y Chos que nos invitan a comer y nos han alojado en
el txoko de su casa estos días. Una vez instalados
por la tarde salimos de cañas por los bares
del pueblo y hay que decir que somos los primeros
en inscribirnos, conocemos a algunos miembros del
motoclub y aprovechamos para llamar a la gente de
Pamplona y contarles que hemos llegado bien y nos
están atendiendo de lujo.
Por
la noche tras la parrillada popular en la sede motera
y unos brindis patxaraneros, nos retiramos, estamos
cansados del viaje y el sabado queremos hacer turismo
por la mañana.
Sabado
3 de julio madrugamos más de
la cuenta y partímos rumbo a Portugal, después
de atravesar la comarca y ver sus ganaderías
a los lados de la carretera y tras desayunar en La
Fuente de San Esteban, llegamos a Ciudad Rodrigo y
paseamos por sus callejas empedradas antes de partir
a la frontera.
en
Fuentes de Oñoro
aprovechamos para repostar, que aquí la gasolina
está más baratita que en Portugal y
hacemos las fotos de rigor en la frontera que dan
fé que tres miembros ruteros estuvieron allí.
Continuámos hasta Aldeia da Ponte y regresamos
a Vilar Formoso, donde encontramos un mercadillo de
cinco kilómetros de largo que alguna se la
hubiese gozado.
Regresamos
a Vitigudino tras 250 km de ruta, la cosa se va animando
y tras el txikiteo de la mañana nos dirijimos
a comer al mercado de abastos una maravillosa paella,
el ambiente se va calentando y tenemos sobremesa con
coreografías incluidas, así que por
la tarde para refrescarse tienen preparada una fiesta
de espuma y unas chicas que te lavan la moto, aunque
el método mejor no comentarlo.
Por
la noche tras la cena en el mercado de nuevo, podemos
ver el desfile de antorchas y el toro mecánico
para los más valientes, y a los pepineros más
descerebrados quemando sus motos a acelerones. (del
partido de la selección mejor no hablo)
Domingo
4 de julio Tomás y Susana se
quedan a la ruta, comida en el hotel y claro a recoger
los premios al grupo más lejano y a los primeros
inscritos y un lote de productos ibericos que compartiremos
con toda la familia rutera, Tonio y yo decidimos partir
pronto, queremos volver tranquilos disfrutando de
la carretera, paramos a tomar un primer café
en Tordesillas y damos una fugaz vuelta por su muralla
para estirar las piernas antes de continuar ruta. |