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.Son
las 14.00 y acabamos de llegar a Pau, hoy toca comida
rápida en un KFC, durante la comida comienza a llover,
aprovechamos para revisar el mapa y hacer tiempo mientras
para de lloviznar.Continuamos ruta hasta el bonito
pueblo de Auch, donde visitamos la catedral y damos
un pequeño paseo por sus callejuelas. Pasado Gimon
y casi sin darnos cuenta los cielos se empiezan a
poner muy feos, todo hace presagiar que nos vamos
a mojar y mucho, nos quedan 87 km queremos llegar,
pero empieza a caer de manera torrencial, soy incapaz
de ver ni la carretera, una vez pasado el infernal
tráfico de Toulouse y tras pasar varias balsas de
agua en la carretera, le hago señas a Koldo para que
pare, no aguanto más, llevar la moto así resulta ya
peligroso. Esperamos a que escampe un poquito, haciéndonos
unas fotos de este momentazo tan divertido e inolvidable
y cuando finalmente deja de llover decidimos coger
la autopista hasta Carcassonne. Antes de llegar al
Hotel tomamos unas panorámicas del pueblo desde un
mirador y seguimos hasta el Hotel Formula1. Son las
19.30, estamos mojados y muy cansados, este es nuestro
primer contacto con la cadena hotelera y supera todas
mis expectativas, es todo muy práctico y está todo
muy limpio. Una duchita y a secar la ropa con el secamanos
del baño (que invento). Con semejante día no hemos
hecho compra así que hoy toca Mcdonalds (ojo los franceses
no miden las distancias en km si no en minutos, es
importante saber que a un Mcdonalds que está a 2 minutos
de tu hotel no puedes ir andando por el arcen de una
autopista)...
3
de agosto de 2010 Carcassonne - Marsella 376 km
Amanece
totalmente despejado en Carcassonne, parece que por
fín la nube nos abandona y nos va a permitir
disfrutar al 100% de nuestro viaje. Antes
que nada comentar el super desayuno por 3´70
€, cafe, leche, té, zumos, cereales, pan
y tostadas de pan de leche, mermeladas, mantequilla,
nocilla, compota de manzana... y además buffet
libre, más que recomendable para hacer frente
a una dura jornada rutera.
Ayer
nos quedó pendiente la visita a la ciudadela
medieval, así que después del suculento
desayuno buffet y con las pilas bien cargadas abandonamos
el que ha sido nuestro primer hotel para visitar Carcassonne.
Carcassonne
tal cómo nos dijeron Gracia y Miguel es precioso,
quizá excesivamente comercial, creo que ya
no habita nadie las casas, a excepción de los
dueños de los negocios que vivan encima, todos
tenemos un precio y poco a poco la gente ha ido saliendo
de sus viejas casas que han pasado a ser restaurantes,
heladerias o tiendas diversas. Tras el pequeño
paseo por sus calles y murallas con rincones impresionantes
nos ponemos en ruta.En
Carcassonne los parking son gratuitos la primera hora,
aun así preferí salir sin meter mi ticket
a la par de Koldo, esta vez no nos pilló la
barrera.
Tomamos
dirección a Marsella atravesando el parque
natural de la camarga, la carretera es muy buena y
el tiempo acompaña, cerca de Montpelier hacemos
una paradita en un centro comercial para comprar provisiones
para el picnic de hoy.
Desde
aquí por la secundaria D570 dirección
Arles, paramos en un merendero junto a uno de los
muchos lagos que vamos atravesando, un descanso y
una buena comida con un buen Burdeos nos van a sentar
bien, lo mejor de la comida Koldo descorchando el
vino a golpes contra un arbol ante la mirada atónita
de los franceses de turno que nos ofrecían
amables sus sacacorchos, pero Koldo decidió
que antes tiraba el arbol abajo que pedir un sacacorchos,
y la verdad es que el método funcionó.
Después
de la mini siesta campera nos ponemos nuevamente en
marcha, según la guía de viaje no debemos
de perdernos el Museo de la Camarga, pero al llegar
está todo cerrado menos una ventana del txoko
donde deben hacer las cenas y reuniones, así
que Miriam decidió ver que tal estaba todo
de recogido por dentro y de paso coger unos vasicos
para la furgo nueva.
A
a partir de aquí el tráfico se complica,
llegamos a las zonas de playas y esto empieza a ser
una locura, al principio nos da un poco de corte,
pero viendo cómo conducen los franceses y que
los coches te dan paso y se echan al arcen, comenzamos
a practicar la conducción fracesa y a adelantar
por la linea central de la carretera. Llegando
a Marsella adelanto a Koldo, llevo en el GPS la dirección
del Hotel y algunos puntos cercanos para localizarlo,
hoy hay que buscar la BMW, llegamos muy facil.
Cerca
del Hotel hay un gran centro comercial y diversos
supermercados, damos una vuelta y lo primero que nos
llama la atención es que hasta las motos chinas
de 500 € están amarradas a farolas con
cadenas de otros 500, y esto nos alerta de la seguridad
en la ciudad, quizá deberiamos amarrar nuestras
motos a algo...
Compramos
un poco de fruta y unas cervezas para la cena y volvemos
al hotel, esta es otra de las ventajas de los Formula
1 para este tipo de viajes, tiene mesas de madera
en la calle, un microondas y una maquina de vending
con comida precocinada para el microondas y diversas
bebidas. De postre unas galletas y unos tapones de
Ron para celebrar que todo va perfecto. Hoy ha hecho
mucho calor y aunque no han sido muchos kilómetros
estamos muy cansados, por segundo día en el
hotel han hecho solo la cama de mis compis.
4
de agosto de 2010 Marsella - Vallauris 246 km
Definitivamente
hoy llegamos a la Costa Azul, no tenemos muchos kilómetros
pero cómo dice Miriam, esto hay que empezar
a medirlo en horas en la moto, y estas si hay bastantes.
Son
las 7.00 y suena el primer despertador, estamos cogiendo
todos los malos habitos de los franceses... pero es
la única forma de aprovechar el día
y no llegar al hotel muy tarde. Lo
primero que hacemos es asomar la cabeza por la ventana
y ver si las kawa siguen amarradas al parking, esta
vez ha habido suerte se ve que las motos japonesas
tienen mala venta en el mercado negro.
A
las 8.00 de la mañana estamos ya desayunados
y con las motos cargadas para una nueva jornada de
mototurismo, hoy queremos ver prontito Marsella antes
de partir, de nuevo el contacto con el tráfico
de la gran ciudad es insufrible, nos acaba de adelantar
un scooter por la acera de la mediana central de una
avenida... finalmente encontramos un tunel urbano
que nos atraviesa todo Marsella hasta el Puerto Viejo
por 2.60€ cada moto, un poquito caro, pero algún
lujo habrá que darse.
Llegamos
al Puerto y aparcamos, quizá había más
adelante sitios mucho mejores para dejar las motos
y el equipaje con más seguridad, pero siempre
los ves después. Desde
aquí a pie visitamos el bonito puerto, con
sus preciosos barcos, me llama mucho la atención
los puestos de venta de pescado en la calle con sus
licencias, cómo descargan directamente del
barco y a vender. Al
fondo podemos ver la Básilica de Notre Dame
coronando la ciudad, al finalizar el puerto nos adentramos
en el barrio del Panier que es el centro de la ciudad
vieja, recorremos sus callejuelas que nos van a guíar
hasta la catedral de Santa María la mayor del
s. XIX, Se trata de un imponente edificio, único
en su género en Francia, que evoca el Oriente
por su estilo románico - bizantino. Su perfecta
ubicación separa el puerto viejo del puerto
comercial de Marsella.
Tras
la visita a Marsella tomamos rumbo a St. Tropez, nos
acercamos ya al lujo y el glamour de la Costa Azul.
Sin darnos cuenta hemos acomodado nuestro estilo de
conducción a la de los franceses, pero sin
hacer temeridades, es la única forma de salir
de esta ratonera, las filas de coches que pretenden
acercarse a las inumerables playas son eternas.
Ya
en St Tropez aparcamos en la plaza de La Croix Fer,
que está llena de motos, al fondo la Gendarmerie
de St. Tropez, la gente hace fila para sacarse fotos
en la puerta, debe de ser algo importante pero ni
idea, así que por si acaso sacamos alguna foto
del lugar. El caso es que mirando después en
internet aquí se rodó una pelicula muy
famosa en francia y algunos paises europeos y que
también han echado cien veces aquí "El
gendarme de St. Tropez" interpretada por Luis
de Funes. De camino al puerto Miriam encantada viendo
escaparates de zapatos y bolsos de cifras desorbitadas,
las tiendas están vacias claro, a esta hora
los ricos estarán haciendo el "lanch".
Nos queda claro que uno de los reclamos del pueblo
es Briggitte Bardot, que aparece estampada en cuadros,
bolsos y souvenirs. Los barcos que hay en el puerto
son acojonantes, rodeados de esculturas de botero
y de gente normal que pasea viendo cómo viven
los cuatro ricachones que se exhiben en este bochornoso
circo de señores y vasallos.
Unas
fotos y volvemos para comprar la comida y tumbarnos
en un parque muy chulo que hemos visto al entrar,
hoy toca ensalada de pasta, para que luego digan que
no comemos variado, una siesta y seguimos... ahora
si que la carretera ya es insufrible, circulamos ya
de manera constante adelantando por el centro a los
turismos que amablmente se van apartando, llevamos
más de 1000 km y acabamos de ver a los dos
primeros gendarmes, nos han visto adelantando y no
han hecho ni levantar la mirada, creo que con los
vehiculos pesados y con la velocidad si son más
estrictos, por cierto que muchos de los radares que
nos hemos cruzado te sacan de frente, así que
si no vas muy rápido puedes hasta saludar.
Instantes
después de pasar a los gendarmes la moto de
Koldo pone el intermitente y se detiene, Miriam que
si que va disfrutando del paisaje ha decidido que
nos vamos a dar un chapuzón en esta playa.
Vamos a tener que abrir las maletas, buscar el bañador,
la toalla y lo más divertido cambiarnos, aunque
me acabo de fijar que después de 1000 km, y
con 38º el pudor desaparece. Esto
ha sido lo mejor del día, el agua está
cojonuda y nos hemos quedado nuevos para seguir nuestro
camino, esta vez por autopista para evitar un poco
el tráfico, lo bueno de las autopistas francesas
es que te aplican tarifa 5, y esto se traduce en que
pagas casi la mitad que un coche.
Encontramos
el hotel muy facil, hoy la referencia es el Norauto
de Vallauris, una ducha, un poco de organización,
un ratito de relax y salimos a cenar a Cannes. No
me quiero cabrear pero hoy no sólo no me han
hecho la cama sino que alguien se ha llevado mi Oreiller
(almohada) que para eso está mi diccionario.
Por
la noche visitamos Cannes, que unicamente tiene el
paseo de la playa con lujosos hoteles a la derecha
y playas privadas con sus pergolas y tumbanas enfrente.
Junto a los hoteles lujosos deportivos con matriculas
arabes. Nos sentamos encima de una de las terrazas
más IN de Cannes, la verdad es que ver el desfile
de frikis y descojonarte de ellos sienta mejor que
un mojito de 30 €. A pocos metros tenemos una
terraza para cenar unos bocatas y un helado de higos
a precios populares. Hoy
ha sido un día intenso, cómo cada día
me quedo un ratito en la calle escribiendo en mi cuaderno
de ruta algunas cosas interesantes para que luego
podais hacer todos un poquito de turismo virtual..
5
de agosto Cannes - Niza - Monaco 100 km
Tras
la fantástica noche por el lujo de Cannes,
hoy hemos visitado Niza y Mónaco, no son muchos
kilómetros pero el tráfico es brutal,
ha hecho bastante calor durante el día y hemos
acabado el día calados hasta los huesos, estoy
agotado. Cómo
ya viene siendo habitual hemos madrugado para desayunar
y aprovechar el día, cómo en Vallauris
nos quedamos dos noches, hoy no habrá que volver
a acarrear con todo el equipaje, la jornada de hoy
es meramente turistica.
Hemos
accedido con las motos hasta la estación de
autobuses de Niza que está muy centrica y nos
hemos adentrado en el casco antiguo con sus viejas
calles, el peculiar corazón de la ciudad que
contrasta con los edificios de la belle epoque, esta
zona está tras la playa de piedras (Niza no
tiene playa de arena). Más allá de los
placeres de los miles de restaurantes, bares, discotecas
y hoteles, hay también un excelente conjunto
cultural con fantasticos museos que no tuvimos tiempo
de visitar, mercados, tiendas y gente normal.
Por
todo el casco historico existen diversas rutas que
te guían en la visita a la ciudad, nosotros
seguimos la ruta de la colina del castillo domina
el centro viejo, el paseo de los ingleses, y del otro
lado el puerto de la ciudad. Se sube a la colina por
la montée du chateau, o por un ascensor para
los más flojos. Caminando, se tarda 20 minutos.
Arriba hay una vista preciosa sobre la ciudad, un
jardín agradable, con mucha agua, cascadas
y sombra. En la cima de la colina encontramos un curioso
cementerio judio que pudimos visitar, desde aquí
descendemos hasta la playa para atravesando su paseo
adentrarnos de nuevo en la ciudad y conocer su famoso
mercado y
después de tomar una fresca cerveza en una
terraza y revisar la guía hacer una ultima
parada para comer en un restaurante indio.
Por
momentos el tiempo se nubla y comienza a llover, la
comida ha sido fantastica, aunque ahora mismo el recuerdo
que me queda es el ventilador gigante que trataba
de disimular la temperatura que hacía en aquel
pequeño horno. Al terminar de comer luce de
nuevo el sol y salimos dirección Monaco. Cómo
era previsible el caos circulatorio para acceder al
centro de Montecarlo es una pasada, así que
decidimos aparcar en la parte alta de la ciudad justo
donde paran los autocares y se encuentra la oficina
de turismo que recibe a los viajeros, desde
aquí podriamos haber bajado andando y usando
los ascensores, pero decidimos coger un autobús
urbano que tardó creo que el doble de tiempo
que si hubiesemos usado la primera opción.
Nos
hemos dirijido directos al Casino de Montecarlo que
es uno de los sitios más exclusivos de todo
Mónaco. Si ya de por sí este lugar es
caro, imaginaros la exclusividad absoluta que alberga
el Casino. Allí se apuestan millones y es visitado
por millonarios y famosos que prueban su suerte a
orillas del mar. La arquitectura del Casino es excepcional,
sin duda no hay que perderse una visita aunque sea
por los alrededores y admirar los impresionantes coches
que se estacionan alrededor.
No
debemos tener muy mala pinta porque nos han dejado
acceder al vestibulo del casino, aunque a Koldo le
han confiscado la cámara, está prohibido
sacar fotos en su interior, aunque alguna hemos sacado.
Después de alucinar con los coches y sacar
mil fotos al grito de "Miriam la última,
la última y vamos..." hemos visitado el
Puerto de Monaco (La Condamine) donde atracan los
barcos más espectaculares y costosos de multimillonarios
y famosos que desean hacer un paseo por las cristalinas
aguas de la Costa Azul.
Por
último visitamos la Villa de Mónaco
también conocida como “La Roca”
por encontrarse sobre una. El pueblo tiene arquitectura
medieval y casi todas las calles son de peatonales.
Cómo
curiosidad aquí nos topamos con Pierre Kasiragui....
Visitamos
el Palacio Grimaldi donde pudimos ver a la guardia
real, aunque nos perdimos el cambio de guardia de
los “Carabiniers” que es a las 11:55.
Cerca
del palacio de los príncipes, en una coqueta
plaza y en lo alto de La Roca, está la catedral
de Mónaco, consagrada en 1875, está
sobre la primera Iglesia parroquial que hubo en el
principado en el siglo XIII. Aquí están
enterrados la mayoría de los Grimaldi.
Por
momentos el cielo se pone cada vez más negro
y se levanta un terrible aire que nos hace presagiar
la que se avecina, así que después de
tan fantástico día nos ponemos rumbo
de nuevo a por las motos, ascendemos por escaleras,
ascensores y callejas... La tormenta se ha desatado
y regresamos por autopista, Koldo y yo tenemos traje
de agua, pero a Miriam le toca cubrirse con una bolsa
de basura, la cosa cada vez se pone peor lo que nos
obliga a circular por la autopista a 60 km/h, bajo
los puentes vemos muchos moteros detenidos, pero nos
quedan 4 km hasta el hotel nos pueden las ganas de
llegar. Al llegar al hotel para la lluvia, estamos
totalmente calados, ahora habrá que secar la
ropa con los secadores del baño y esperar que
mañana la tormenta haya pasado.
Hoy
hemos cenado en una brasería que está
junto al hotel, un poco de carne a la brasa me ha
hecho pensar en positivo antes de ir a dormir.
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